YUJU 2026: contar, aprender y crear juntos

Un encuentro de liderazgo y voluntariado que reunió a jóvenes para compartir experiencias, fortalecer sus capacidades y crear nuevas formas de transformar sus comunidades.

Del 18 al 20 de septiembre, Azpitia fue escenario de una experiencia que reunió a 140 jóvenes de diferentes espacios YMCA y organizaciones en torno a una misma idea: contar, aprender y crear juntos. Así nació YUJU 2026 – Campamento de Voluntarios Jóvenes, un encuentro pensado para conectar a jóvenes, compartir sus historias, reconocer sus experiencias y generar nuevas ideas para contribuir a sus comunidades.
Durante tres días, participantes de entre 16 y 35 años vivieron una experiencia de convivencia, aprendizaje y liderazgo, compartiendo no solo actividades, sino también las distintas maneras en las que cada organización y cada joven entiende y vive el servicio, la participación y el impacto social.
YUJU buscó ser mucho más que un campamento. Fue un espacio para encontrarse con otras personas, salir de los espacios cotidianos, escuchar nuevas perspectivas y descubrir que, aunque las realidades y experiencias pueden ser diferentes, existen muchas motivaciones que nos unen como movimiento YMCA.
CONTAR: nuestras historias también construyen comunidad
El primer día estuvo dedicado a CONTAR. Porque antes de crear juntos, necesitamos conocernos; y antes de hablar de nuestras organizaciones, necesitamos reconocer las historias que nos han llevado hasta aquí.
Cada delegación tuvo la oportunidad de presentar su organización, comunidad, espacio y rol, compartiendo aquello que consideraban importante contar sobre su experiencia. Fueron presentaciones breves, pero llenas de identidad, entusiasmo y distintas formas de vivir el liderazgo y el voluntariado.
Este primer momento permitió descubrir la diversidad que existe dentro de nuestras organizaciones y, al mismo tiempo, reconocer puntos en común: jóvenes que participan, que acompañan a otros, que generan iniciativas, que buscan aportar a sus comunidades y que encuentran en la YMCA un espacio para crecer.
Contar fue reconocernos y reconocer al otro. Fue poner en palabras nuestras experiencias para comenzar a construir una historia colectiva.
APRENDER: experiencias que nos retan y nos conectan
El segundo día estuvo dedicado a APRENDER, entendiendo que el liderazgo también se construye desde la experiencia.
A través de diferentes dinámicas y actividades, los participantes pusieron en práctica habilidades relacionadas con la comunicación, la empatía, la toma de decisiones, la resolución de conflictos, el trabajo en equipo y la generación de impacto social.
El aprendizaje no estuvo solamente en los espacios formativos. También estuvo en cada reto que implicaba confiar en otra persona, escuchar una indicación, encontrar una solución en equipo o descubrir que una idea puede cambiar cuando se construye colectivamente.
Durante la jornada, los participantes se enfrentaron a desafíos como la construcción de nudos, balsas, puentes y torres, actividades que pusieron a prueba la coordinación, la creatividad y la capacidad de trabajar juntos.
Al caer la noche, la experiencia continuó alrededor de la fogata, un espacio para compartir, conversar y disfrutar de la convivencia y disfrutar de diversas experiencias.
Fue un día para aprender haciendo, pero también para comprender que el liderazgo no significa hacerlo todo solo. Liderar también implica confiar, escuchar, colaborar y reconocer las capacidades de los demás.
CREAR: convertir las ideas en posibilidades
El tercer y último momento de YUJU estuvo dedicado a CREAR.
Después de contar nuestras historias y aprender a través de distintas experiencias, llegó el momento de preguntarnos: ¿qué podemos crear juntos y solucionar una problemática juvenil?
CREAR invitó a los participantes a mirar más allá de la experiencia del campamento y pensar en nuevas iniciativas, soluciones y posibilidades de acción desde sus propias realidades.
La creatividad se convirtió así en una herramienta para imaginar nuevas formas de generar impacto, pero también en una oportunidad para reconocer que las grandes iniciativas pueden comenzar con una conversación, una idea compartida o la decisión de un grupo de jóvenes de hacer algo diferente.
YUJU cerró este recorrido reafirmando que el liderazgo juvenil no se trata únicamente de ocupar un rol o dirigir a un equipo. También significa tener la capacidad de observar una necesidad, imaginar una posibilidad y movilizar a otros para hacerla realidad.
Una experiencia que continúa después del campamento
Uno de los principales valores de YUJU fue la posibilidad de encontrarnos con jóvenes de diferentes espacios, organizaciones y realidades. Durante tres días, las fronteras entre participantes, delegaciones y organizaciones se hicieron más pequeñas para dar paso a nuevas conversaciones, amistades, aprendizajes y conexiones.
YUJU 2026 dejó precisamente ese desafío: seguir contando nuestras historias, seguir aprendiendo de otros y, sobre todo, seguir creando oportunidades para transformar nuestras comunidades.
Desde YMCA, creemos que los jóvenes tienen un papel fundamental en la construcción de comunidades más participativas, solidarias y comprometidas con la paz y la equidad. Por eso, generar espacios donde puedan encontrarse, expresarse, aprender y crear juntos es también una forma de fortalecer nuestro movimiento.
YUJU 2026 fue tres días para contar, aprender y crear. Pero, sobre todo, fue una invitación a seguir construyendo juntos lo que viene.




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